"Si por un instante me perdiera, escucharé de nuevo las palabras que me mostraron el camino alguna vez, aunque nadie las diga... Si por un instante me sintiera triste, miraré una sonrisa, tu sonrisa y mi sonrisa, aunque nadie sonría... Si por un instante dejara de creer en mí, le rogaré a un espejo que me recuerde quién soy, aunque nadie más lo sepa... Si por un instante, en el inmenso mar de la melancolía, viera una lágrima danzar en mi rostro, tocaré la vida, mi vida, me enjugaré los ojos y me veré feliz, aunque nadie me vea... Y si por un instante, sola y sin fuerzas, llegase a caer, sabré que pude, sabré que puedo... recordaré mis raíces, recordaré mis motivos... y seguiré..."

Cintia! Cómo estás? Muy lindo tu blog. Quería contarte que yo soy la autora de este breve pensamiento que posteaste. Sería un placer para mí si pusieras mi nombre ya que de lo contrario se divulgará como un anónimo (o con autorías incorrectas) y no es ése mi deseo cada vez que escribo. Me alegra mucho que lo hayas compartido y por eso espero que sepas entender lo que te pido. Saludos y muchas gracias. María Eugenia Ulivarri Rodi
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